En una crucial intervención ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el líder indígena Luis Taylor alzó la voz para denunciar la alarmante situación que enfrenta el pueblo Mayangna en Nicaragua. Durante su discurso, Taylor hizo un llamado urgente a la comunidad internacional ante lo que calificó como una crisis multidimensional que amenaza la supervivencia física, cultural y política de sus comunidades.
“Nuestro territorio no es solamente un espacio geográfico, es nuestra memoria colectiva, nuestra identidad y el fundamento de nuestra existencia”, afirmó Taylor, visibilizando las graves violaciones a los derechos humanos que sufren los pueblos originarios de la región.
El representante indígena expuso cómo el despojo y la ocupación ilegítima de sus tierras ancestrales han provocado el desplazamiento forzado de familias enteras, en un contexto marcado por la violencia constante y el asesinato de líderes comunitarios. Asimismo, denunció la detención arbitraria de ocho defensores Mayangnas y cuatro líderes indígenas, al tiempo que señaló el asedio continuo que padecen comunidades como Wilike y Musawas.
Un punto central de la denuncia fue el impacto del modelo extractivista promovido en la zona. Según Taylor, actualmente existen 63 lotes mineros ubicados en territorios indígenas y afrodescendientes de Nicaragua. Estas concesiones se han otorgado sin garantizar el derecho fundamental a la consulta y al consentimiento previo, libre e informado.
Finalmente, en representación de los territorios Mayangnas, Taylor exhortó al Consejo de la ONU a actuar decididamente para evitar que esta tragedia humana y ambiental sea normalizada o que sus tierras ancestrales terminen convertidas en «zonas de sacrificio».

