En este tiempo sagrado, cuando el corazón de la lluvia dialoga con la tierra y los espíritus de los antepasados caminan nuevamente junto a la comunidad, el pueblo Mayangna del territorio Sauni As se reúne para celebrar el Festival SAUDA. Más que una festividad, el Sauda constituye una ceremonia ancestral fundamental que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde orientamos nuestros pasos como pueblo originario.
El corazón de esta celebración radica en comprender nuestra existencia desde el equilibrio con la Naturaleza. La filosofía Mayangna sostiene que la vida no es dominio ni posesión, sino una red profunda de reciprocidad y relación. Todo lo que existe posee espíritu y merece respeto: desde los ríos y bosques hasta cada palabra transmitida en lengua materna. En cada canto y en cada danza se fortalece la memoria viva que sostiene encendida la llama de nuestra identidad cultural.
“Nisaka ndi asla, naswa ndi tasba, wala cla mayangna tasba” (La tierra no es nuestra herencia de nuestros padres, sino nuestro préstamo de nuestros hijos). Esta enseñanza ancestral resume la responsabilidad colectiva que asumimos con nuestro entorno y con los que vendrán.
Asimismo, el Festival SAUDA reafirma a la comunidad como el centro de nuestra vida social y espiritual. Es el momento propicio para perdonar, agradecer y renovar los lazos que sustentan la unidad comunitaria. Celebrar el Sauda en Sauni As implica reafirmar que el territorio es sagrado y que la defensa de nuestros bosques y montañas es el único camino para asegurar un futuro con dignidad.
Que las voces en lengua mayangna sigan resonando en el corazón del bosque y que nuestro caminar continúe guiado por la sabiduría ancestral.
A continuación, compartimos el afiche y Pronunciamiento Filosófico completo del Festival SAUDA:


